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“Emprende Ciencia 2030” cerró su primera versión premiando la innovación de base científica de estudiantes de pregrado

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Tras un ciclo de seis semanas de formación diseñado para promover el desarrollo temprano de capacidades en innovación y emprendimiento científico-tecnológico en alumnos de pregrado, se llevó a cabo el esperado Demo Day, hito final del programa Emprende Ciencia 2030. La actividad, desarrollada en el Auditorio Burkhard Seeger de la Facultad de Ciencias Químicas, reunió a la comunidad universitaria para presenciar el pitch de los proyectos desarrollados por los estudiantes, quienes compitieron por financiamiento estratégico y mentorías para dar continuidad a sus ideas con base científica. 

   

El programa, enfocado en estudiantes de 3ro, 4to y 5to año pertenecientes a las diez facultades adscritas al Plan Ciencia 2030, combinó el trabajo interdisciplinario con el aprendizaje experiencial. “Los estudiantes pudieron mostrar resultados de sus ideas desarrolladas en el programa, donde aprendieron sobre metodologías como el Design Thinking, prototipado, modelo de negocios y pitch”, destacó al respecto la Gestora Tecnológica de Ciencia 2030, Omayra Toro Salamanca, quien además añadió que “ahora los estudiantes tienen el gran desafío de poder continuar sus ideas con el financiamiento que les hemos entregado”.

Por su parte, el Decano de la Facultad de Ciencias Químicas y Director del Plan Ciencia 2030, Dr. Eduardo Pereira, quien fue el encargado de abrir la jornada valoró el trabajo realizado por las y los participantes: “El verdadero propósito de entregarles estas competencias no es solo prepararlos para la jornada competitiva, sino permitirles experimentar que el conocimiento generado en las aulas y laboratorios de nuestras facultades tiene el potencial de convertirse en transferencia tecnológica, soluciones para el entorno y bienestar para la sociedad”.

   

Los proyectos ganadores

Tras las presentaciones en formato pitch, el jurado experto evaluó cada idea. Este panel estuvo integrado por David Fernández, Gerente General de CIDERE; Francisca Salgado, Coordinadora de Gestión de la OTL UdeC; Sofía Henríquez, Ejecutiva de Redes de Incuba UdeC; y Roxana López, Directora Ejecutiva del Plan Ciencia 2030.

En esta primera edición, el clúster de “Materiales, Energía y Procesos Circulares» se quedó con el primer lugar gracias al proyecto «Nura«, una arena sanitaria para gatos que permite detectar a tiempo enfermedades urinarias y renales. 

Luego de conocer los resultados, Victoria Orellana, estudiante de quinto año de Ingeniería en Conservación de Recursos Naturales de la Facultad de Ciencias Forestales y representante del grupo, comentó respecto a su experiencia: “Lo que más destaco de este programa es que nos sacó de nuestra zona de confort. Generalmente nos dedicamos mucho más a las áreas de las ciencias, pero nunca se nos prepara para enfrentarnos al mundo laboral y lo que son los modelos de negocios. Eso lo aprendí de una manera muy distinta aquí, ahora con el premio vamos a poder avanzar y llevar a cabo el piloto que teníamos planteado para nuestro producto”.

Por su parte, “Salud Ambiental y One Health” obtuvo la segunda posición con una iniciativa orientada a la detección temprana de un parásito bovino para evitar pérdidas económicas en el sector ganadero. 

El alumno de tercer año de la carrera de Bioquímica y encargado del pitch de este equipo, Damián Santander, reconoció que este hito cambió el enfoque de sus planes académicos: “Entré al programa buscando un laboratorio donde trabajar y la oportunidad me dio una visión totalmente distinta de cómo puedo emprender en mi área, más allá de simplemente investigar. Tenía un equipo muy bueno de múltiples disciplinas… cosas que eran tan distintas entre nosotros pero que nos ayudaban a complementarnos”.

Finalmente, “Ecosistemas y Territorios Resilientes” se adjudicó el tercer puesto con el diseño de un panel pensado para absorber la humedad ambiental en las viviendas del centro-sur del país, destacando además por su valor estético. Respecto a los aprendizajes obtenidos en el proceso, “Fueron semanas en las que teníamos que organizarnos, coordinarnos bien y respetar las ideas del otro para escuchar cada sugerencia o aporte. Con este financiamiento nos alcanza perfectamente para costear el prototipo y darle el puntapié inicial a la idea”, afirmó Diego Parra, estudiante de quinto año de Ingeniería Ambiental y expositor del equipo.