Con formación en Bioquímica y un doctorado en Ciencias con mención en Microbiología por la Universidad de Concepción, la Dra. Sandra Quilodrán, académica de la Facultad de Ciencias Veterinarias UdeC, ha desarrollado una trayectoria científica orientada a la salud animal, con énfasis en el estudio de la microbiota y su potencial terapéutico. Su trabajo se ha posicionado en la intersección entre investigación, biotecnología aplicada y bienestar animal.
Desde las primeras etapas de su carrera, su enfoque fue claro: comprender la bioquímica como una plataforma para la prevención de enfermedades. Esta mirada la condujo a uno de los hitos más relevantes de su línea de investigación: el desarrollo del primer probiótico para mascotas creado íntegramente en Chile a partir de cepas autóctonas.
El hito: Pet Babies y la ciencia «a medida»
El probiótico Pet Babies representa un avance significativo en biotecnología veterinaria nacional. A diferencia de productos comerciales basados en cepas genéricas, la investigación liderada por la Dra. Quilodrán se sustentó en el aislamiento de bacterias obtenidas directamente del calostro y la leche materna de perros y gatos.
“Se aislaron cepas que garantizan que los microorganismos sean más eficaces al estar en sintonía con sus anfitriones naturales”, explica la investigadora. El probiótico está compuesto por cepas de Lactiplantibacillus plantarum y Lacticaseibacillus rhamnosus, las que presentan una mayor capacidad de adherencia al sistema digestivo de las mascotas, favoreciendo la prevención de infecciones y acompañando procesos críticos como el destete.
Entre sus principales aplicaciones se encuentran el apoyo a la transición alimentaria en cachorros, el refuerzo del sistema inmunológico y la prevención de gastroenteritis que, en muchos casos, derivan en el uso de antibióticos.
Según detalla la Dra. Quilodrán, los beneficios del producto se concentran en dos dimensiones clave: “El primero es inmunológico, ya que estimula el sistema inmune tanto de la madre como del cachorro. El segundo es antimicrobiano, lo que permite reducir bacterias patógenas asociadas a cuadros diarreicos, especialmente en periodos de cambio de ambiente o dieta”.
Trabajo colaborativo y proyección científica
El desarrollo de Pet Babies ha sido posible gracias a un trabajo colaborativo sostenido en el tiempo. El equipo científico está integrado, además de la Dra. Quilodrán, por el Dr. Jorge Toledo Alonso, académico de la Facultad de Ciencias Biológicas, y el Dr. Julio César Villena, investigador del Centro de Referencia para Lactobacilos de Argentina.
“Nuestra labor se basa en una colaboración estrecha donde cada área aporta un valor crítico para el desarrollo de soluciones biotecnológicas. En mi caso, me ocupo de la etapa inicial mediante el aislamiento y la caracterización microbiológica de las cepas, enfocándome en identificar aquellas que posean la capacidad de inhibir el desarrollo de bacterias patógenas según los requerimientos de cada proyecto” comentó la investigadora respecto a la labor de cada parte del equipo. “Por su parte, el doctor Julio Villena, desde el Laboratorio de Inmunobiotecnología en Tucumán, se encarga de la caracterización inmunológica para verificar si dichas cepas logran estimular efectivamente el sistema inmune y finalmente, el doctor Jorge Toledo asume la responsabilidad de realizar los ensayos celulares y de gestionar el escalamiento de la cepa para llevarla a un nivel de producción mayor”, finalizó la Dra. Quilodrán.
Consolidar este proyecto y alcanzar el licenciamiento de las cepas les ha tomado cerca de ocho años de investigación constante, lo que demuestra que los estudios de esta magnitud requieren de una gran rigurosidad y perseverancia a lo largo del tiempo.
Actualmente, el equipo liderado por la doctora Quilodrán cuenta con varias patentes internacionales en trámite, enfocadas en combatir patógenos multirresistentes bajo el enfoque de «One Health», reconociendo la interconexión entre la salud animal, humana y ambiental. «Para nosotros es una alegría enorme, porque logramos beneficiar directamente a las mascotas. Sabemos que para muchas personas son un integrante más de la familia», afirmó la investigadora.
Ciencia con proyección pública
Más allá del trabajo experimental, la investigación desarrollada por la Dra. Quilodrán proyecta el quehacer científico de la Universidad de Concepción hacia espacios de diálogo con el entorno social y la toma de decisiones públicas. Junto con ampliar la aplicación de sus probióticos en fauna silvestre y animales de producción, la investigadora ha participado en instancias de comunicación científica y discusión legislativa, aportando evidencia técnica en el debate sobre salud animal y resistencia antimicrobiana.
De este modo, el conocimiento generado desde la Universidad de Concepción no solo se traduce en desarrollos biotecnológicos concretos, sino que también contribuye a informar procesos de diseño de políticas públicas, fortaleciendo el vínculo entre investigación académica y desafíos de interés país.